
Majo extasiada con la primera ascensión femenina de la perfección misma: la clásica “fisura de los tíos”.
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Por Manolo Urquizo
De a poco nos vamos alejando de la gran ciudad y mientras los kilómetros son devorados por el vehículo de turno. Cada uno de nosotros y a su estilo, empieza a sentir el precio de la aventura… 4.300 msnm, promesas de hermosos pilares de Roca, Boulders infinitos, gente bella y amable, aguas termales… es el motivo del trip. Los halos de luz de los faros me mantienen dentro de la carretera superando el cansancio que supone manejar los 330 kilómetros de distancia que separan la ciudad de Lima con El Bosque de Piedras de Huayllay en casi 7 horas de viaje, camino que he recorrido muchas y pintorescas veces, acompañado de diferentes e igualmente variados personajes.
Saco la cabeza por la ventana para sentir el aire andino en el rostro, despejando el sueño y tratando de pensar que en unas cortas horas estaremos atados a una cuerda envueltos en esa extraña mezcla de miedo y placer, preguntándome como el cuerpo puede hacer el esfuerzo que supone escalar directamente, sin descansar de semejante viaje… Llegamos a Canchacucho, corazón poblado del bosque de piedras, el sol de la mañana va despejando la densa niebla y el color que genera dibuja de a poco el entorno que nos rodea, infinitos perfiles de roca en formas enigmáticas, el frío seco y áspero de la mañana, la sensación de aislamiento civilizado, nos transporta a un escenario Jurásico de 6.815 hectáreas que deja sin palabras a mis adormilados compañeros.
"La Paradoja del Fucking Dream" (6b+) es la vía (ruta de escalada) quien muestra las bondades del lugar a quienes caen al bosque con el currículum bajo el brazo. Casi 30 metros verticales, movimientos técnicos de gran belleza, descansos en increíbles formas y los "Bolts (1)" suficientes le dan un aire de respeto y desafío. La cadena de descuelgue brilla al final de la ruta y mientras nos ponemos los arneses, juntamos en silencio la motivación, la energía, el compromiso y el respeto necesarios para encarar esta vía, una clásica del lugar… de ahí en más, todo será meditación en movimiento.
El Bosque de piedras de Huayllay cuenta con aproximadamente 50 vías abiertas, entre clásicas y deportivas, la escuela tiene personalidad propia y las vías siguen esa tendencia. Escalar en huayllay es más que esfuerzo físico, es encontrar el equilibrio entre la mente y el cuerpo, más allá de los factores objetivos, como son la altura sobre el nivel del mar que exige más al organismo bajo condiciones de esfuerzo, la calidad de la roca, que data de más de 5.000.000 a.c., el mal de altura en el organismo desacostumbrado, etc. Escalar allí es una cuestión de "actitud", dadas las condiciones del lugar y la personalidad de las vías. La graduación usada en el Bosque es la francesa y la dificultad de los itinerarios abiertos varía desde 5tos. Grado hasta 7b+. Las posibilidades de escalada en el bosque están desarrolladas a un 0.5% lo que hace que la escala hasta ahora desarrollada sea solo una referencia.
La escalada clásica de friends, stoppers es una alternativa que se quiere implantar con el fin de conservar la belleza natural del bosque, el 60% de las vías abiertas poseen esta característica, offwiths y fisuras aparecen tras cada paso en el laberinto de piedras. Mientras que el 40% restante es una escalada donde se mezclan los bolts con empotradores. Sin embargo, actualmente se está trabajando con las comunidades campesinas afectadas por el Bosque con el fin de habilitar zonas para la escalada deportiva de taladros y bolts (…ummnnhh).
Si Bien las rutas enchapadas no son pocas, todas ellas han seguido el estricto compromiso de evitar el deterioro del lugar con seguros innecesarios o mal puestos, lo que hace que escalar en el bosque implique un compromiso verdadero y un conocimiento afianzado en lo que es colocación de seguros naturales y descuelgues con cintas; requisitos fundamentales a la hora de encaramarse en la áspera textura de la roca. Si bien la mayoría de las rutas abiertas son cortas, a casi todas ellas les podemos ir con una cuerda de 60 metros como tamaño estándar y las cintas expreses recomendamos sean de las largas, así como cintas variadas de infinitos usos, el magnesio es opcional y no tan necesario pues la roca es bastante adherente.
Existen muchas zonas de escalada en este infinito bosque y sectores como 7 Llaves son tema de muchas otras historias, donde sus paredes de 250 metros son un manjar para él quien gusta de las vías de varios largos. Los meses óptimos para visitar el Bosque de piedras están entre mayo y setiembre, verano andino de esporádicas lluvias y granizadas, pero no exento del frío nocturno que obliga la búsqueda de abrigo en todas sus formas.
Las noches silenciosas son compañeras de la reflexión y la introspección, mientras los cuerpos se recuperan sumergidos en las pozas de aguas termales con el cielo de estrellas de telón. Ya han pasado varios días y las manos como la dermis de muchas partes del cuerpo están deterioradas por el contacto con la piedra, pero nada de eso importa en esos momentos donde aun se siente la adrenalina que nos dejó "Pete Arete", si, un 6b+ de adrenalina pura… escalado a modo de despedida, ya con la mochila armada para volver…
Escalar en Perú es aun una experiencia íntegramente ligada a la aventura, el Bosque de Piedras de Huayllay descubre en cada escalada la personalidad de sí mismo y de uno; y nos entrega en cada viaje la sensación de equilibrio y paz que es el sentido de la vida misma.